Lo primero que hay que decir es que no somos unos recién llegados al mundo de la comunicación, que es un planeta en el que han aparecido innumerables alienígenas venidos de no se sabe dónde. Para explicar nuestra historia de saga familiar, haría falta una peli al estilo de Cinema Paradiso o una serie de la HBO. No queremos ser exhaustivos y daros la vara, pero es lo que tiene poseer un background.
Se dice que no hay tiempo para leer y lo que funciona es el Haikú y el Microrrelato.

  • El haikú te dice que “el viento helado agita la hoja del limonero. La taza de té, espera la llegada de unos labios”. Será breve, pero es tan deprimente que si las Autoridades sanitarias lo descubren…
  • Con el microrrelato ocurre otro tanto. Es muy práctico para ocupar un trayecto de tres estaciones de metro, o te puedes leer dos mientras le hacen la ortodoncia a los niños. Pero si la literatura universal se ha movido siempre en las constantes: amor-pasión-celos-riquezas-envidia-traición-asesinato, y lujuria en todas sus formas… (a la que ahora le hemos añadido manuscrito o códice)… ¿Dónde metes tú todo eso en un microrelato?… Si a la gente lo que le gusta es un supertocho de esos que venden en los bonitos kioskos de los aeropuertos. Y los Kindels tienen capacidad para albergar todos los “Margaritas” que se bebieron las Chicas desesperadas en todas sus épocas. Al final lo que emociona al público es el Grand roman, la novela, película o serie con un compendio de esas viejas pasiones humanas: grandes esperanzas; historias de ciudades; hablar de guerra y paz; cuerpos y almas; love storys… hablar de la Bohemia perdida, del lujo de grandes dinastías o temer posibles Guerras de las Galaxias.

Hoy nadie ignora la importancia de la comunicación. Nitin Nohria dice que “es la verdadera tarea del liderazgo”. Nosotros pensamos que comunicarte con tus públicos es la clave de la supervivencia. El asunto es que ahora TODO el mundo lo sabe y da voces, grita, agita las ofertas y usa las redes haya o no público, target o incluso agua. “Homo sum, humani nihil a me alienium puto”. “Hombre soy, nada humano me es ajeno”. Con esta frase de Terencio (150 AC) queremos decir que los medios son herramientas, y la comunicación es una necesidad del hombre bastante primaria. Napoleón decía que “para hacerse comprender, lo primero que hay que hacer con la gente es mirarla a los ojos”.

De nuestro talento para “conectar” dependen muchas cosas. Anthony Robins dice que “la manera como nos comunicamos con los demás y con nosotros mismos determina la calidad de nuestra vida”.

No hay que dejarse deslumbrar por la tecnología, que nos proporciona unas posibilidades fascinantes, sino contemplarla como una generadora de recursos y tener a auténticos expertos en su manejo, ya que pueden ser auténticos boomerangs. Y estudiar bien tanto a nuestro producto como a los públicos y las posibilidades de crecimiento y desarrollo.

Cuando el abuelo de la saga Matas, en la oscuridad de un cine, soñaba en inventar algo para anunciar mejor los films que se iban a proyectar, investigó soporte, materiales, transparencia, y demás cuestiones técnicas. Las resolvió y superó con creces las expectativas de negocio. Pero sin duda se debió a que además en su corazón anidaba un inmenso amor al cine y deseaba también ganar algo de dinero extra para poder invitar a aquella chica, un domingo, a ver juntos aquel estreno tan largamente esperado.

Jaime Roig de Diego
Director Creativo